Aún no te he devuelto todo el amor que me has dado y me diste. Será imposible hacerlo pues no puedo tenerte nueve meses en mi seno.
Ante la imposibilidad de devolverte el amor que me has dado y me das, renuncio, pues no es el camino la reparación, más aún cuando a veces ni siquiera te doy amor sino que te lo quito.
Abandono.
Me quedo aquí  AHORA en la contemplación consciente del sentimiento que provoca SER HIJO/A. Y en ese profundo mar de gratitud que dicha contemplación genera. No hay letras de molde para poner bien grande: GRACIAS. 
Soy padre y tengo el privilegio de serlo gracias a otra madre. Tampoco podré pagar la deuda generada por nueve meses de crianza y tantos años de “ser madre” con Beatriz y Mencia. Renuncio a intentar devolver tanto. 
Me quedo en la consciente contemplación de agradecimiento que inunda mi Ser cuando intento abrazaros a las tres con mi corazón. 
Mi homenaje es sentir con plenitud el amor que provocais en mi seno y como no me  lo dais no lo tengo que devolver. 

Entonces sí se como poder estar a vuestra altura: Con Atención Plena al sentimiento que provoca vuestra sola existencia. 
Así día a día en atención plena y consciente al sentimiento viviré en el amor que me provocais y podré compartirlo con vosotras. Este será mi homenaje.
Cuando veáis una sonrisa en mis labios según os miro será la prueba irrefutable de que os contemplo desde el amor que soy, que sois, que somos. 
GRACIAS. Os quiero.