PASION

¡Qué palabra!

Para algunos representó y representa la propia muerte pues incluso se puede morir de amor dicen: Por amor a la patria, a una bandera, a un ideal o ideologia, a hombre, a una mujer, a una cosa o circunstancia.

La historia está llena de  épicas y epopeyas.

Podemos llegar a morir a muchas cosas incluso dar la vida por defender nuestra “pasión”.

La pasión es ciega. Concentra mente, sentimientos y cuerpo para entregarlo todo a la pasión. Está “cegado” dicen los viejos del lugar.

La pasión es el motor principal de la vida por su fuerza, determinación y coraje. Es como conducir un coche de fórmula uno o un avión supersonico. Cuando pisas el acelerador….

Quién mantiene en la serenidad y la consciencia sus pasiones, quien consciente de su poder se ha sentido “cegado” por ellas, las utiliza como freno y es ahí donde obtiene toda la virtud de la pasión.

Sólo puedo dar lo que tengo, y si lo doy por que lo doy, y si no lo doy porque no lo doy, en ambos casos puedo ser consciente.

En el caso de la pasión sólo soy libremente consciente de ella cuando la retengo pues nada me garantiza que dándola sea libremente cosnciente pues es pasión y es ciega.