Nervios, ansias, ganas, deseos, expectativas, planes, ideas… ¿Para que tomamos vacaciones?. ¿Por qué vamos donde vamos? ¿Con quién vamos? Tal vez de manera automatizada y como parte del rito de nuestra vida que la sociedad nos ha enseñado hemos adquirido el hábito de tomar vacaciones y hacer de este tiempo un tiempo de ocio y descanso sin más. En Desarrollo Personal las vacaciones son un campo de trabajo pues es el momento del encuentro con uno mismo y los que más intimidad tienen con nosotros sean familia o amigos. Durante el periodo vacacional se gestan muchos conflictos familiares. Es el fruto de una convivencia intensa que no tiene lugar durante el resto del año. La preparación de las vacaciones. ¿Somos conscientes o lo hacemos de manera automática.? A veces vivimos estos días previos a las vacaciones como quien espera un maná, la lluvia en el campo seco o un bello amanecer. La alegría invade nuestras vidas, la esperanza de una vida mejor mantiene nuestra motivación alta y nuestro humor mejora. ¿Que nos dice todo esto?. Ser consciente de los pensamientos y sentimientos que se generan y observar “desde donde”, sí, ¿quién es la que o el que desea más las vacaciones: cuerpo, mente, corazón o espíritu.?. La vida puede ser unas eternas vacaciones. Si podemos para quince días o un mes, lo podemos hacer siempre. ¿Cuál es la diferencia.?