LA ULTIMA CENA

LA ULTIMA CENA
Uno de los misterios menos entendidos de la humanidad.

Si quieres entenderla fracasarás.
Si quieres sentirla la perderás.
Si quieres vivirla te saldrá al encuentro.

El Jueves Santo conmemoramos un hecho histórico los cristianos: La institución de la Eucaristía y Transustanciación.

Para muchos, la mayoría, un símbolo o recuerdo intranscendente.

Sólo unos pocos tienen acceso al misterio insondable que se esconde detrás y las claves para su celebración en toda su intensidad y potencialidad.

Casi todos aplicamos la mente para entenderla y abandonamos la idea pronto. Que un trozo de pan y un poco de vino se transformen en algo diferente a lo que los sentidos captan no suele tener adeptos.

Hay quienes van a sentirla y lo logran pero desaparece pronto el sentimiento. Es efímero.

¿Que hay en la Transustanciación?

No se puede explicar con palabras o sentimientos.

Acaso el AMOR tiene significado y se puede encerrar en una palabra.

Acaso el amado o la amada representa el amor cuando logro vivirlo incluso cuando él o ella no están presentes.

HAY QUE VIVIRLO.

Es un camino de conversión. Requiere una mente diferente.
Requiere una inteligencia emocional específica.

Requiere una disposición en la consciencia absoluta.
Requiere AMOR PORQUE ES AMOR.

Una conexión en sintonía que provoca una resonancia dentro de tu Ser que sólo tú puedes interpretar y hacer sentimiento y pensamiento en la pretendida idea de que lo tenemos que conceptualizar y etiquetar para poder apoderarnos de su sentido para ser sus dueños. Para entenderlo….

No es más que una parte del camino. Muchos andan en ella aún.

Transcender ese deseo de querer saber para sólo sentir es otra fase del camino que abre compresiones infinitas pero que por efímeros y pasajeros no puede ser retenido en otro deseo de posesión y dominio.

Más adelante en el camino encuentras los principios de lo que ocurre y acontece siempre en el Ahora. Pues es en el ahora donde acontece el milagro de fundirse con UNO, siendo sólo UNO sin más pretensiones que SER. Y entonces y sólo entonces vives.

Quién no ha vivido el instante presente poco o nada puede entender o sentir y puede aparecer como lo que parece ser: NADA.
Para otros lo es TODO.
Y entre el TODO y la NADA transcurre la VIDA.

En mi camino he recorrido todas las fases y aún me queda la mayor parte del trecho. A veces incluso retrocedo.

Hoy para mi no es muy diferente a otros días. Cuando encuentras el sentido, la emoción y lo vives, tienes la oportunidad de hacerlo todos los días. Y por eso todos los días reservo una cita con el AMOR.

Os confieso que como buenos amantes tenemos de todo, días más mentales, otros de más sentimiento y días de éxtasis. Pero nos queremos. Mejor aún, sé que su AMOR nunca me faltará.

Feliz Día. Feliz Ahora.
Siempre Adelante

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