REINICIARSE COMO SERES ESPIRITUALES: De desiertos, oasis y piratas. (XXXI).

Cuando uno inicia el camino de reiniciarse como ser espiritual los avances son sustanciales si tus disposiciones, tus enseñanzas y maestros los adecuados, ya puedes caminar solo y comenzar una nueva vida en la que la realidad ha cambiado al cambiar la rutina de pensamientos y sentimientos, al ser gobernados desde el Ser gracias a la consciencia y haber tomado el timón el corazón. El viaje comienza con una gran alegría y entusiasmo.

Tenemos que tener en cuenta que la ley de la impermanencia impondrá su criterio pronto y desaparecerá todo el gozo vivido en las primeras etapas para presentarnos “desiertos” o zonas en las que el avance será lento, escasearán las fuerzas y las motivaciones, pasaremos por diferentes estadios de sufrimiento mental, corporal y sentimental, con emociones contractivas, que tampoco durarán, pero que se harán presentes para dar cuenta de nuevas sabidurías y tomas de conciencia. Cada cierto tiempo en este caminar encontraremos algunos “oasis” o zonas en las que descansar de tan ardua labor, más el desierto seguirá hasta su final.

En estos períodos debemos confiar en nuestra sabiduría interior. En estos  períodos puede ocurrir que la mente de un golpe de estado, encabece una rebelión y desplace al corazón, llamando a su tripulación, los sentimientos y pensamientos más contractivos a tomar el poder. Son los “piratas”. Si la nave de tu vida sucumbe a los “piratas” tu vida consistirá en cazar otras naves que cruzando su desierto se encuentran en dificultad para que pasen a engrosar las filas de los “piratas”.

En los momentos de ataques “piratas”, en medio del “desierto”, solo puedes contar con los “oasis”. Conocer su ubicación y emplazamiento en tu mapa es fundamental pues serán el refugio al que acudir. Los “oasis” se presentan en forma de personas o lugares, nos aportan  el frescor, el descanso, el agua, la sombra que necesitamos. Todos necesitamos “oasis” y de manera inconsciente los buscamos cuando los necesitamos, pero al no tenerlos reflejados en nuestro “mapa” no solemos encontrarlos, solo los recordamos o imaginamos. Quien de manera consciente vive sabe donde están y acude a ellos con prontitud.

Un “pirata”, un “desierto” y un  “oasis” son fáciles de identificar por quien vive como ser espiritual consciente. Forman parte del proceso. Hay que aún vive en el desierto, hay quien no quiere vivir fuera del oasis, hay quien se hizo pirata y pirata sigue, hay quien pirata fue y cuenta sus aventuras y andanzas y ha retomado el camino. 
Recordemos que todos hemos estado y estaremos en desiertos, oasis y seremos por algún tiempo piratas.

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