REINICIARSE como SERES ESPIRITUALES: La Resurrección de la Inteligencia Espiritual (XXIX)

Una virtud que tiene la inteligencia espiritual es su capacidad de reinicio, es decir, se puede dejar de practicar y se puede hasta olvidar, pero cuando la persona quiere reiniciar el proceso encuentra con facilidad el camino. Los primeros pasos son sencillos y desde ahí comienza una andadura que es de fácil recorrido.

Esta virtud reside fundamentalmente en el hecho de que no funciona con la memoria sino con el recuerdo y éste reside en el corazón, quien se reinicia como ser espiritual utiliza el corazón para rescatar todo lo que necesita en sus primeros pasos de aprendiz.

No tuvo que memorizar grandes conocimientos, sencillamente actitudes innatas que por desuso se han deshabituado en nuestra vida y han perdido la eficacia de la práctica diaria, volver a ponerlas en uso y funcionamiento, anclarlas como hábitos, repetirlos y que finalmente se conviertan en costumbres que finalmente acabarán siendo un carácter.

Este fenómeno permite que cualquiera se pueda plantear recuperar la inteligencia espiritual en cualquier momento de su vida sin necesidad de enfrentarse a un proceso lento o complicado de aprendizaje y adquisición de conocimientos y aptitudes. Basta con la voluntad de recuperarla, basta con que tengamos la plena conciencia de querer para que se manifieste en nuestra de vida, es como si estuviera esperando latente en nuestro corazón, siempre preparada para la llamada.

Para su regeneración o reinicio uno solo basta si bien es posible que sea necesaria la compañía de un grupo de gente o de lo que llaman un “maestro espiritual”, pero no es imprescindible. Si logramos el reinicio por nosotros mismos es posible porque el maestro está en nuestro interior y porque la ayuda llega desde lo intangible y lo invisible, desde la energía que somos y en la que estamos plenamente integrados. Más será la mente la que demande para el proceso la muleta de la comunidad o el maestro espiritual, pues son tan poderosas su creencias y los sentimientos que puede generar el reinicio que será necesario auxiliarla con la compañía de personas que apoyan y ayudan, que antes incluso han pasado por el mismo proceso de reinicio y gozan de la capacidad de acompañamiento.

El reinicio no tiene edad y se puede producir en cualquier etapa de nuestra vida, se puede volver a abandonar sencillamente por experiencias externas que contraen nuevamente a la inteligencia espiritual al corazón ante el poder de la mente o los sentimientos que nuevamente toman el mando de la vida para poder superar una etapa de fuerte dolor, miedo, desesperanza, ira, hartazgo…No hay que perder la esperanza, son etapas en las que la Inteligencia Espiritual poco desarrollada sucumbe, lo que no ocurre con una Inteligencia Espiritual muy elevada. En estas etapas de retroceso nuestro corazón la protege hasta que pase la marejada y aprendamos de la experiencia que se ha presentado en nuestra vida  en la que la mente, el cuerpo y los sentimientos jugarán sus cartas y sus armas en la batalla hasta la nueva venida y reinicio de la Inteligencia Espiritual cuando todas ellas hayan sucumbido en la batalla, pues después de la muerte llega la resurrección. Será entonces cuando se reinicie de nuevo. Entre reinicio y  reinicio puede pasar toda una vida o como dicen algunas tradiciones, varias de ellas.

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