REINICI@RTE: A la conquista del miedo. En búsqueda del Escudo y la Espada: “El POR QUE”

Con el miedo se nace. Deimos, dios del miedo era hijo de Venus (diosa del amor) y de Marte (dios de la guerra). Por tanto el miedo es fruto de un equilibrio en el amor. Nace el miedo, como en el cuento de “Juansimiedo” cuando existe amor y éste se puede perder. La respuesta automática adaptativa al entorno que es la emoción primaria, el miedo, es necesaria y nos hace sobrevivir como especie a lo largo de los siglos, nos conserva la vida. Pero el miedo, biológicamente, provoca el aumento de la velocidad con que el corazón palpita y se envía más rápido sangre al cerebro, las pupilas se dilatan, y aparecen tres hormonas: la adrenalina, la noradrenalina y los corticoides. Estas últimas impiden la conexión entre neuronas (sipnasis).Una constante y permanente situación de miedo nos paraliza.Al lograr nuestra paralización se configura como un arma poderosa que utilizada desde el egoísmo puede ser muy limitante para el desarrollo personal. El miedo lo puede provocar y promover una persona (padres, profesores, parejas, jefes….) u organizaciones (empresas o estados…). Si nos paralizan no somos creativos, muere la creatividad. Pero también lo provoca nuestra manera de pensar, en las que han influido e influyen la educación y el entorno cultural en el que nos desarrollamos: El miedo a hablar en público. El miedo al rechazo de los demás. El miedo a pasar vergüenza. El miedo al fracaso. El miedo a la pérdida de poder. Ahora podemos incorporar el miedo a perder mi trabajo. El miedo a quedarme sin dinero. El miedo al futuro. Al ser una emoción podemos gestionarla, conquistarla como decía Nelson Mandela:“No es valiente quien no tiene miedo, sino quien sabe conquistarlo”. Existen varias herramientas pero hoy aquí reflexionamos sobre los siguientes pasos que toda metodología de gestión del miedo como herramienta de superación debería contener: 1º.-Aceptar que todo el mundo tiene miedo (por tanto no experimento nada anormal es propio de seres humanos). 2º.-Ponerle nombre (identificarlo bien a través de lo que me lo produce o bien a través de lo que estoy defendiendo y temo perder) 3º.-Enfrentarnos a él, es decir, no darle la espalda, dialogar con él. Tomemos como ejemplo “miedo a quedarme en paro a que me despidan”. 1º.-Tengo miedo, es evidente, lo siento, puedo perder mi trabajo, es una realidad de la actual crisis. 2º.- El trabajo me reporta el dinero que necesito para vivir, tengo miedo a no tener dinero, a no poder pagar facturas, a no poder alimentarme, a quedarme en la calle….3º.-Si me despiden tengo paro y la indemnización. Con este dinero puedo organizar el pago de mis facturas durante unos meses. Durante esos meses puedo y debo buscar otro trabajo o crearme mi propio trabajo como autónomo o empresario: ¿Qué sé hacer? ¿Cuáles son mis talentos?.¿Cómo puedo ponerlos en práctica?. ¿Dónde? ¿Cuándo comienzo?.Si el “para qué” está claro, es decir, es para ganar dinero y poder seguir pagando facturas y alimentarme. La cuestión fundamental es el ¿Por qué? En las situaciones más extremas de miedo el ¿Por qué? resultó ser la motivación fundamental, todas ellas trascendentes. Victor Frankl (“Logoterapia”) superviviente de los campos de concentración lo vivió, experimentó y compiló en sus trabajos como psiquiatra. Sobrevivieron mejor los que tenían un ¿Por qué?, pero no cualquiera sirvió, solo los que tenían un valor trascendente a sus propias vidas. Ese valor trascendente a nuestro ego, se convertirá, en nuestra lucha contra el miedo, en la espada y el escudo del Arcángel SAN MIGUEL (patrón de mi pueblo, él se enfrentó al Diablo, y se le celebra el 29 de septiembre). Encontrarlo es nuestra misión y recordar; SIEMPRE ADELANTE.

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