Es tan importante el trabajo que quién hoy en nuestra sociedad no tiene uno le denominamos “parado”. La sociedad se divide en “parados” y los que tienen trabajo. 
Este dualismo ha generado la creencia de que trabajo es igual a éxito personal. 
Nacimos para COOPERADOR en la Creación, en el mundo, cada uno desde su condición personal.
Quién hoy no encuentra trabajo sigue siendo un “cooperador”, como todos.
Como cooperadores no hay dualismo. Todos somos Uno.
El hombre y la  mujer consciente disciernen con claridad e intuyen cuales son sus talentos para cooperar y los ponen en valor y de la inteligencia fxdd cardiaca que generan son conscientes de que el primer deber como cooperador está con quien a tu lado está y se ocupa de su bienestar acompañando su caminar. 

ACOMPAÑANDO SU CAMINAR, pues en la mayoría de las ocasiones será lo único que pueda hacer, acompañar.
Cooperar en el camino de la vida de otros de manera consciente es entregarle toda nuestra presencia: atención plena y escucha activa para que ambos en ese instante seamos uno.
En el cristianismo tenemos un término que especialmente me hace sentir su esencia:”partir el pan”.