LA MIRADA CONSCIENTE

LA MIRADA DEL CONSCIENTE.
El mundo es una mirada. Según mires así ves. Existen tantos mundos como miradas. Incluso se  puede “mirar hacía otro lado”, “apartar la mirada” o pedirte “que no me mires así”.
Quién y desde dónde se mira es la clave.
QUIÉN: No siempre mira el mismo. Tenemos que saber que la mente y el corazón pueden “mirar” y que la mente tiende a monopolizar la mirada de una manera tan potente que a veces el corazón deja de mirar porque no le deja la mente.
COMO: Hay muchos tipos de miradas.  La del corazón. Y luego todas las muchas miradas que podemos realizar desde la mente, tantas como sentimientos somos capaces de generar. La mirada picarona, del curioso, miradas que matan, inteligente,  de pasmao, de sorprendido,  de ira, de angustia, de miedo…
Ser consciente en  la mirada es anticiparse al mecanismo automatizado que el sentimiento genera para poder rectificar y en vez reaccionar, responder y adecuar la mirada al momento presente, volviendoca tomar desde el centro la gestión emocional y con ello retomando la mirada desde el corazón pese a que la mente y la emoción estaban dispuestas a generar una mirada del sentimiento automáticamente creado.
Las miradas de los hombres y mujeres conscientes son miradas desde el corazón. Rectificada la primera intención de la mirada automatizada de la mente saben modular sus sentimientos pues son conscientes de ellos.
Los mensajes que manda el cuerpo anticipatorios de las emociones que se están generando son el primer punto al que prestar atención y son, en su total mayoría, los que pasan inadvertidos para todos cuando se generan, pues no somos conscientes de ellos.
Atiende tu cuerpo. Prestale atención. Estudialo. Contemplalo. Es el primer paso junto con la respiración consciente de lograr una mirada consciente.
Publicado en M

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