DESANIMO

DESANIMADO.

En cuantas ocasiones nos vamos a sentir desanimados. En cuantas ocasiones estamos dispuestos a tirar la toalla. El desánimo, el desaliento…ese estado sentimental que, como una gripe, nos visita de vez en cuando.

La mente sólo genera pensamientos limitantes y contractivos, sólo se ve el vaso medio vacío. La tristeza y la ira suelen hacer presencia. El cansancio, el cuerpo lo acusa, nos deprimidos.

¿Antídoto?. !Anímate hombre que no es para tanto! nos dicen. Y llenamos nuestra vida de diversas perspectivas para no pensar y no sentir. Y después de un rato de actividades diversas para no pensar o sentir todo ha pasado. ¡Fantástico!. Hasta la próxima.

En Desarrollo Personal aprendemos a sostener para sanar y soltar. El desánimo hay que soltarlo una vez sanado y para sanarlo hay que sostenerlo. Aprender a sostener una situación tan contractiva requiere entrenamiento. No se basa en quedarse en el nivel mental y emocional. Se basa en trascenderlo para ver que energía hay detrás. La meditación es el camino más adecuado. La meditación Mindfulness nos enseña a observar para sostener, sanar y soltar.

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