MI VOLUNTAD

MI VOLUNTAD.

Definida por los ilustrados la libertad como concepto político y social los hombres hemos hecho uso de ella de la forma y manera que hemos considerado conveniente.

En el desarrollo histórico la libertad es reciente y en comparación con la historia representa aún una mínima parte de la misma frente a todo el pasado. Se puede decir que la libertad política y social es aún una novedad en el mundo en el que aún hay sitios donde no ha llegado.

Más en Desarrollo Personal sabemos que la libertad es un atributo de nacimiento que vamos entregando a medida que crecemos al servicio de valores y creencias que finalmente determinan el alcance y límites de lo que denominamos “mi libertad” pues cada uno tiene una diferente.

San Agustín decía: Ama y haz lo que te de la gana.

La libertad como atributo de la criatura humana frente al animal supone la existencia del libre albedrío. Proceso de análisis que nos permite razonar y elegir.

Más no podemos ejercer la libertad en su totalidad si no somos capaces de perderla para ganarla. Este galimatias es complicado de entender por la mente, dueña y señora de la libertad de la que tanto rédito saca y que entiende como posesión y a la que se apega.

Cuando nos enamoramos.  Es decir cuando estamos bajo los efectos del sentimiento más poderoso sobre la tierra entregamos toda nuestra libertad,  vivimos por y para el otro, dejamos de existir en la mente para que sólo quepa el enamorado o la enamorada en el que continuamente pensamos y al que continuamente sentimos. Hemos entregado nuestra libertad pero sentimos que la hemos ganado. Ningún enamorado negará que se siente más libre que nunca. Y que ama en libertad.

Más pasado el sentimiento amoroso. Será el Ego quien aplique el cuento del amor asimismo generando una falsa autoestima que se basa sólo en hacer “mi voluntad”. Esta actitud y creencia empaña la libertad esencial y la deja sin sentido en la creencia absoluta de que hago lo correcto: Lo que yo quiero. Y lo llamo alta autoestima.

Las sabidurías más antiguas sobre la tierra ya han analizado este desarrollo de la libertad a lo largo de la historia y cada una aporta su experiencia, más todas coinciden en que quién la pierda la ganará y quién la retenga la perderá. Porque la verdadera libertad está en un corazón desprendido y no en una mente plena.

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