REPTILES

Aún llevamos dentro un reptil.

De hecho parte de nuestro cerebro se llama reptiliano.

Es el más primitivo. Después vinieron el limbico, el neurocortex y ahora que se habla de las neuronas cardíacas como el cuarto cerebro.

Tener un cerebro reptiliano supone la necesidad de saber conocer y entender como funciona pues muchas reacciones y hábitos de conducta dependen de él.

Asignada la función de supervivencia y territorialidad toma el poder cuando debe de evaluar en un instante la situación para tomar la decisión de atacar o salir huyendo.

Nuestras reacciones más primitivas e instintivas depende de él.

Saber tratar con una persona que ha activado el reptiliano y sabernos tratar cuando somos nosotros mismos quienes  lo activamos es posible hoy gracias a la NEUROCIENCIA. Hoy sabemos mucho más gracias al apoyo de la informática en las investigaciones neurocientíficas.

Todos tenemos el libro de instrucciones de infinidad de instrumentos pero nadie nos dio al nacer el del funcionamiento de ser humano. Nos desconocemos en su mayor parte.

El reptiliano está en nuestras vidas para regular las necesidades más básicas y para mantenernos vivos. Pero sus reacciones instintivas pueden generar muchos daños colaterales.

En Desarrollo Personal la Consciencia es la herramienta más adecuada para establecer una pauta de comportamiento y cambiar de reacción a respuesta.

En el mundo educativo, padres y profesores,  deben conocer a sus “reptiles” y debe conocerse y autogestionar los suyos propios. Entonces comprenderemos mejor lo que nos ocurre, porque ocurre y como  se trata paulatinamente el cambio hacía las tierras menos primitivas de los mamíferos, que aprenden por imitación (cerebro limbico) tomando razón de nuestros comportamientos siendo más racionales (neurocortex).

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