Un Cursillo de AMOR: AMOR de MADRE.

Comenzamos este Cursillo hace unos cuantos meses y conviene recordar la definición que hicimos entonces de lo que es AMOR:

“El AMOR como “SABIDURIA INFINITA que nos permite conocer la VERDAD”. Este es el AMOR del que hablamos en este Cursillo y si el AMOR es infinito como  Sabiduría, forma parte de la eternidad y es en ella donde lograremos alcanzar su plenitud y en la tierra la única expresión de la eternidad que tenemos es el AHORA”.

Todos los años celebramos el Día de la Madre. ¿Qué es el AMOR DE MADRE?

Todos tenemos Madre. Tenemos padre también, pero con el avance de la ciencia y la inseminación artificial se puede prescindir del padre como energía y basta entonces el material bilógico que permite con la interacción con el óvulo materno la aparición del feto. Aún la ciencia no puede reproducir un parto fuera del seno materno.

Del Amor de Madre se ha hablado en muchas ocasiones y desde muchos puntos de vista. Se ha representado social y culturalmente como la expresión más sublime del amor terrenal. Es tan necesario que como ya sabemos sin ese amor durante los primeros días después al nacimiento el recién nacido no puede sobrevivir. Es decir, el bebé recién nacido al igual que el alimento y la higiene necesita el cariño y el amor de otro ser humano para sobrevivir. Y así quedó demostrado por el psicoanalista  Spitz al analizar el experimento que un siglo antes Federico II de Prusia había llevado a cabo con bebés a los que ordenó no dar la más mínima muestra de cariño pero si alimentarlos y asearlos con el fin de lograr un  grupo de hombres como perfectos soldados y todos ellos fallecieron a las pocas semanas. Rene Spitz acreditó así la necesidad del amor del bebé desde que nace.

El AMOR de MADRE se divide en dos fases. Durante nueve meses la primera en el seno materno. La madre, quiera o no, suministra todo lo necesario a la criatura que lleva en su seno. El proceso que es totalmente automático en cuanto a nutrientes, no lo es tanto en cuanto a pensamientos y emociones. La madre aporta inteligencia emocional al bebé a través de sus propias vivencias y circunstancias. Por tanto en esta primera etapa podemos diferenciar a la madre consciente y la madre inconsciente. La primera es consciente de que el proceso es mucho más que lo que su organismo de manera automatizada está haciendo y pone en el proceso la consciencia en sus propios pensamientos y sentimientos con el fin de que la vida que porta se alimente también emocional y mentalmente. La segunda no es consciente y por tanto el alimento emocional y mental no lo será tampoco aunque la criatura en el seno materno se alimente de emociones y pensamientos, los que vive, sin que su madre se de cuenta o tome conciencia de ello.
Una vez que se ha realizado el nacimiento el AMOR de MADRE toma otra dimensión en el que las circunstancias, el entorno, la cultura, las creencias, toman protagonismo y conviven con la propia madre, lo que ha llevado a decir que “Educamos todos”, que educa toda la comunidad o toda la tribu. El bebé está entonces y estará el resto de su vida en manos de las circunstancias, si entendemos por ellas la vida misma en este caso. La madre será un elemento más del entorno, de la vida, y cada uno le ha tocado la suya.
El tronco común del que partimos todos y que es inamovible es el período de concepción y desarrollo en el seno materno por donde todos pasamos y ese período es AMOR DE MADRE pues, es SABIDURIA del AHORA. Ninguna madre tiene la capacidad de generarlo de manera consciente, aunque sí de interrumpirlo mediante el aborto voluntario.
El AMOR DE MADRE es el conjunto de procesos que se desencadenan sin que intervenga la voluntad de la mujer y que culminan en el parto y que se resumen en DAR.
Este proceso natural y automatizado puede venir acompañado o no de la mayor o menor consciencia de la madre durante el embarazo y esta consciencia si es generada por la voluntad. Y quien con toda consciencia se entrega a la atención del embarazo provoca un proceso que se resume en DARSE.

Somos hijos de un AMOR DE MADRE que ninguna mujer sabe generar tan solo acoger. Hay quien acompañara el proceso con mayor o menor consciencia, pero la SABIDURIA que lo pone en marcha es del AHORA y por ello es infinita y por ello forma parte de la definición de AMOR que en este cursillo desarrollamos. Siempre DAR y aprender a DARSE.

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